Las nuevas tecnologías han cambiado nuestras vidas, han convertido nuestra vida más fácil (eso quiero creer). Aunque hay que reconocer que esas mismas tecnologías que más de una vez nos pueden ocasionar imprevistos, han salvado la vida a más de una persona.

La medicina ha incorporado esas tecnologías a algunas de sus investigaciones y en ocasiones en alguna intervención, que han hecho posible que personas anónimas y no tan anónimas tengan una segunda oportunidad.

Pero tengo que hacer un inciso, no todo puede ser sustituido por maquinas, por ordenadores, ni nada que se le parezca.

“La nueva era” o “el futuro de la medicina” no pasa, para que cuando tu tengas una dolencia, un médico desde una pantalla descubra sin casi verte, sin auscultarte, sin palpar o mirar, te dé un diagnóstico.

La medicina no es 100% segura, ni exacta, y existen riesgos que tanto los profesionales de la salud como los pacientes asumimos, pero no creo que nadie asuma ningún riesgo para que una maquina nos dé un diagnóstico.

Puede que nos quede lejos a nosotros y pensemos que el tener el mar mediterráneo “tengamos cierta protección”, aquí os equivocáis. La estupidez ni la envidia tiene fronteras.

Si Madrid, con su Ayuso ponen en marcha este proyecto no tengáis dudas que muchas comunidades por no querer ser menos, también la querrán tener. Y nosotros como borregos que somos, la vamos aplaudir. Aunque después despotriquemos.

Los partidos políticos estén o no en el poder, son la designación de un pueblo que ha confiado en ellos, para que nuestro país salga a flote. Debe ser complicado dirigir a un país, o una comunidad a lo más alto, porque de momento nos estamos cargando la sanidad, nos cargamos la bolsa de la compra, nos cargamos la enseñanza, miles de negocios cierran y familias enteras al paro, nos cargamos a nuestros jóvenes, nos cargamos a los de la tercera edad con residencias que mal viven. Y así podría seguir con miles de cosas que se van cargando, pero hay una que aun sigue a flote y es la estupidez humana, la avaricia, la envidia… Cuando falta lo mas esencial, sale a flote la cara mas amarga, mas dura de uno mismo

Y mientras tantos nuestros políticos lo que asumen es que un presidente de gobierno, utilice el avión oficial para sus vacaciones o para sus mítines, o conciertos. No es normal que un presidente de gobierno utilice dinero público para meter de extranjis una bicicleta estática, ni una cinta de correr para otros ministros.

No es normal que partidos en la oposición sigan erre que erre cerrando las puertas al poder judicial, no es normal que partidos destruyan nuestra lengua oficial y ahora para mantener una conversación no sepas que articulo meter. No es normal un partido se aplauda la xenofobia, no se reconozcan libertades como ser homosexual.

Y así podíamos seguir con todos cada uno de los partidos que hay hoy en día. No me siento identificada con ninguno y menos que me represente, ni tan siquiera me fio de ellos.

Porque visto lo visto, si uno nos pide contención de electricidad y de combustible y se va de jarana con su Falcón, otro nos quiere meter la sanidad por ordenador, otro rompe con la RAE, otro con las libertades pendientes de un hilo. ¿Qué nos queda?

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NURIA SERAL

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