-->
📢 ¡Atención, amantes de la literatura! 📢 Muy pronto anunciaremos las nuevas fechas de presentación de "El Fénix Renacido", la esperada obra del escritor Francisco José Castillo Navarro. 🔥📖 Si deseas asegurarte un ejemplar de esta fascinante historia, no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través de marketing@periodicodebaleares.es. ¡No te quedes sin el tuyo! ✨

El arte de cantar: El miedo escénico


Lili Pereiro/ Psicólogos y docentes del canto refuerzan la idea de que el raciocinio más usual que da lugar al temor, frente a la exposición, es el miedo escénico. El pánico viene dado por niveles excesivos de intervención nerviosa donde se produce un desajuste del sistema nervioso central y autónomo. La mayoría de los problemas físicos y emocionales se producen por una desconexión entre el consciente e inconsciente. Por ende, se entiende que el miedo escénico se traduce en una reacción psicofisiológica del ser ante situaciones de peligro, ante una amenaza real o imaginaria, frente a pensamientos anticipados, a la infravaloración de la opinión ajena, a la falta de confianza y seguridad en uno mismo.

El trac se convierte en un obstáculo que afecta a la mayoría de los solistas y aunque es considerado como un problema común no se le otorga el valor suficiente, ni la visibilidad que se debería atender. Para mejorar este aspecto hay que empezar a normalizarlo, saber reconocer el POR QUÉ, asumirlo y controlarlo. No sentirlo como una amenaza sino como un beneficio.

Existen numerosas causas por las que se produce el terror. El perfeccionismo y la autoexigencia serán uno de los factores indiscutibles. La presión familiar y enseñanzas oprimidas serán detonantes para forjar una personalidad con problemas de inseguridad, falta de autoestima y de confianza. Los juicios externos, la importancia que se dan a las críticas y la presión social serán otra de las causas a determinar. Otros de los agentes a considerar son, la técnica poco depurada, abordar un repertorio erróneo, malas experiencias en escena, miedo al fracaso, desgaste físico y mental, caída de la autoestima y motivación, clasificación errónea de la voz, aceptación de papeles en un momento físico, mental y vocal inadecuado, dejar de creer en uno mismo y en sus capacidades. Todo ello ligado a variables que inciden tanto a nivel cognitivo, fisiológico como conductual.

Ante tal adversidad ofrezco diferentes estrategias para inquirir una solución. Buscar el conflicto emocional que ocasiona el síntoma y adentrarse en él. Será importante centrarse en el AHORA y no en lo que pasará o dejará de pasar. Visualizarse en el escenario ante una gran audiencia cantando felizmente y sintiendo el éxito. Servirse de las técnicas de relajación y calentamiento. La respiración y los estiramientos se convertirán en el ritual antes de salir al escenario. El optimismo será fundamental para el manejo de los nervios antes y durante la escena. Concentrarse en uno mismo y no en el público. Confiar en que la voz responderá al máximo. Aprovechar la adrenalina para dar lo mejor en cuanto a la concentración, atención, el manejo de la técnica, e interpretación. Disfrutar cantando en todo momento. Pensar cantando en solitud. No centrarse en el qué dirán. Hay que saber bien encajar las críticas. No pensar en que los oyentes son una amenaza, éstos vienen a disfrutar y desconectar de su realidad. Fuera PERFECCIONISMO Y AUTOEXIGENCIA. ACEPTACIÓN y admitir errores. No dramatizar. Ante un error no pararse, el pasado, pasado está. Elegir, conocer y ensayar bien el repertorio tanto a nivel técnico, musical e interpretativo. Exponerse continuamente ante un público. Salud vocal, ejercicio físico y descanso. Utilizar la psicología cognitiva.

Desearía recalcar, que sería de gran relevancia que, en los conservatorios y escuelas de canto, pudieran ofrecer una formación psicológica a su alumnado. Desarrollar un programa que brinde toda una serie de recursos, herramientas y aprendizajes para afrontar el trac y obtener el máximo rendimiento de sus discípulos a la hora de cantar. Será transcendente la figura del docente, quién ayudará al alumnado a conseguir sus metas, potenciar sus virtudes y superar sus carencias, sirviéndose de una metodología basada en el positivismo, apoyo, motivación, comprensión, aprender sin miedo y aceptar los errores. Por consiguiente, huir de un profesorado que fomente presión, angustia, miedo, estrés y fracaso. Se puede decir que el mayor objetivo a desempeñar será trabajar todos los días en entender nuestro sistema cerebral y aprender a construir y formar un cerebro basándose en pensamientos positivos que se traducirán en actitudes y emociones positivas, siendo éste la clave de un gran éxito.



Publicar un comentario

0 Comentarios