Hace 30 años el guardia civil Luis Merino, con ayuda de tres menores vinculados a grupos nazis, cometió el primer asesinato racista documentado de la democracia española.

El 13 de noviembre de 1992 era asesinada Lucrecia Pérez de 32 años. A las 21.00 horas del 13 de noviembre el guardia civil Luis Merino Pérez, de 25 años efectuó los disparos que acabaron con la vida de Lucrecia, mientras le acompañaban los menores Felipe Carlos Martín, Víctor Julián Flores y Javier Quílez, de 16 años. Se trataba de una cacería de inmigrantes organizada por la extrema derecha en las ruinas de la discoteca Four Roses, en Aravaca, donde se refugiaban personas migrantes sin hogar. Querían “dar un escarmiento a los negros”, según su propia confesión de Luis Merino

Los asesinos dispararon indiscriminadamente contra los dominicanos que cenaban una sopa a la luz de una vela. Huyeron en un coche que les esperaba mientras Lucrecia, de 33 años, yacía herida de muerte por dos balas. Una de ellas le alcanzó el corazón. También resultó herido de gravedad Porfirio Elías, también dominicano.

Debido a sus connotaciones racistas, el asesinato de Lucrecia Pérez provocó una gran conmoción y rechazo en la sociedad, y los cuatro implicados en el crimen fueron condenados a penas que sumaron 126 años de cárcel, pero a día de hoy ya están en libertad.

La respuesta institucional a estos delitos cambió en el año 2014, con la creación de las 52 fiscalías provinciales de delitos de odio y discriminación y con los informes del Ministerio del Interior sobre las denuncias en este ámbito.

Otro cambio importante se produjo en el año 2015 con la reforma del artículo 510 del Código Penal para incluir la incitación a la discriminación, el odio y la violencia, por la raza, la ideología, la religión, las creencias, la situación familiar, el origen, el sexo, la orientación sexual, enfermedad o minusvalía.

Treinta años después, tampoco está todo logrado las últimas idas y venidas del Ayuntamiento de Madrid a cuenta del mural en homenaje a Lucrecia Pérez, inaugurado en 2017 y retirado en 2021 –con José Luis Martínez-Almeida como alcalde– supuestamente por unas obras. Aunque entonces la Junta de Moncloa aprobó que se restituyera el mural, el Ayuntamiento parece ahora haber cambiado de opinión.

“Con tristeza, puedo decir que todavía hoy hay quien puede matar por odio a los diferentes” Cuenta Bernarda Jiménez. Sólo hay que ver los últimos datos del Ministerio del Interior, que en 2021 registró 1.802 delitos e incidentes de odio en España, un tercio de ellos por racismo o xenofobia.

Acerca del autor de la publicación

NURIA SERAL

Redactora
Abrir chat
1
¿Cual es tu información o denuncia?
GRUPO PERIÓDICO DE BALEARES, tan pronto nos resulte posible, será atendido, gracias.
A %d blogueros les gusta esto: