La censura de una canción abre el debate de la feminidad

Chanel con su canción ‘SloMo’, nos representara en Eurovisión 2022. Nadie y menos ella creía que con su canción y puesta en escena, abriera la caja de truenos para muchos españoles.

Algunos vieron tongo en las votaciones, otros pidieron una cancelación de esta canción por la letra. Incluso el tema llego a tratarse en la comisión mixta de control a RTVE. Y poniendo de relieve que puede que algunas estrofas deban ser cambiadas.

Según la diputada del PSOE Lidia Guinart, se ha tomado la libertad de llamar al director de la televisión publica a “reflexionar” sobre la idoneidad del tema, pues según la diputada “la letra remite a una forma de prostitución”.

En una era donde todo lo que se dice, hace y se publica, es mirado con lupa para según que personas y si estas están en el gobierno mucho más. Parece ser que la censura vuelve a estar entre nosotros, pues desde que muchas mujeres y hombres levantaron la insignia de ser representantes de los derechos de la mujer, estos se han hecho jueces y la población lo ha permitido.

Creía firmemente que estábamos en un país libre, donde la gente puede opinar, elegir, cantar y escuchar. Pero veo que bajo el lema “de todo vale” para no ofender a la mujer, estamos llevando las cosas a un extremo intolerable. Ya medimos las palabras a usar para que nuestro interlocutor no se sienta ofendido, no saludamos dos veces seguidas a una misma persona para que no se sienta acosado o acosada, no levantamos la voz un tono mas para que no nos acusen de agresivos; y así podía seguir en un sinfín de cosas cotidianas que no nos hacen normales.

La libertad de expresión sea escrita o cantada debe ser tal. Tan fácil es que, si una canción no te gusta, no la escuches. Si un libro no te gusta, no lo leas. Muchas canciones han sido cantadas en nuestra infancia (y ahora no se pueden cantar ni reproducir porque estas son censurables) y hemos crecido normales, viendo por nosotros mismos lo que está mejor o no.

Y por ello no me siento menos mujer, que otras que con lupa en mano van censurando y hablando por todas nosotras, como si las hubiéremos elegido nuestras representantes por el mero echo de ser mujer.

Mas valdría que se centraran en lo que realmente es necesario para que la desigualdad no exista. Y esto viene dado para que muchas leyes se cambien, para que se equiparen los sueldos entre hombres y mujeres, para que las muertes de mujeres bajen el contador a 0, etc.

No caigamos en la idea errónea de que aquellos que se presentan ante nosotros con piel de cordero, proliferando gritos en manifestaciones, redes sociales o en mítines que están con nosotras, defendiendo nuestros derechos. Son los que al final se quitan la careta y demuestran el talente que son, cuando nos han hipnotizado con sus palabras elocuentes. Pero que en verdad no son mas que una distorsión de la realidad y quieren aplastar la feminidad de las mujeres, quieren aplacar nuestras voces, quieren maquillar los golpes.

Las mujeres somos femeninas, podemos ser sensuales, podemos llevar transparencias, podemos cantar “si tengo un problema no es monetary, les vuelvo loquito a todos los daddies” y por ello nadie nos debe juzgar y menos insinuar que por todo esto somos casi prostitutas.

En todos los siglos las mujeres hemos sido objeto de debate en los labios de los hombres, y siempre mal paradas. Hoy que las mujeres tenemos representación seguimos en boca de todos, pero recibiendo tortas por ambos lados. Quiero pensar que estoy en un país libre, con mi derecho de elegir lo que veo, escucho o leo, y aunque los aires traigan mejoras, sean reales y no chorradas.

Deja un comentario

Abrir chat
1
¿Cual es tu información o denuncia?
GRUPO PERIÓDICO DE BALEARES, tan pronto nos resulte posible, será atendido, gracias.
A %d blogueros les gusta esto: